El papa Francisco celebró misa con fieles en el Vaticano


Lectura Santo Evangelio de hoy 14 de agosto, 2020. Reflexión del Papa. Mateo 19,3-12. Lecturas del día viernes. Palabra oración diaria.


Lecturas del Evangelio de hoy 14 de agosto, 2020.

Lectura del día viernes.

Fiesta de Santa Maximiliano Kolbe.

Ezequiel 16,1-15.60.63.

"Hijo de Adán, denuncia a Jerusalén sus abominaciones, diciendo: "Así dice el Señor: ¡Jerusalén! Eres cananea de casta y de cuna: tu padre era amorreo y tu madre era hitita. Fue así tu alumbramiento: El día en que naciste, no te cortaron el ombligo, no te bañaron ni frotaron con sal, ni te envolvieron en pañales. Nadie se apiadó de ti haciéndote uno de estos menesteres, por compasión, sino que te arrojaron a campo abierto, asqueados de ti, el día en que naciste. Pasando yo a tu lado, te vi chapoteando en tu propia sangre, y te dije mientras yacías en tu sangre: "Sigue viviendo y crece como brote campestre." Creciste y te hiciste moza, llegaste a la sazón; tus senos se afirmaron, y el vello te brotó, pero estabas desnuda y en cueros. Pasando de nuevo a tu lado, te vi en la edad del amor; extendí sobre ti mi manto para cubrir tu desnudez; te comprometí con juramento, hice alianza contigo, oráculo del Señor, y fuiste mía. Te bañé, te limpié la sangre, y te ungí con aceite. Te vestí de bordado, te calcé de marsopa; te ceñí de lino, te revestí de seda. Te engalané con joyas: te puse pulseras en los brazos y un collar al cuello. Te puse un anillo en la nariz, pendientes en las orejas y diadema de lujo en la cabeza. Lucías joyas de oro y plata, y vestidos de lino, seda y bordado; comías flor de harina, miel y aceite; estabas guapísima y prosperaste más que una reina. Cundió entre los pueblos la fama de tu belleza, completa con las galas con que te atavié, oráculo del Señor. Te sentiste segura de tu belleza y, amparada en tu fama, fornicaste y te prostituiste con el primero que pasaba. Pero yo me acordaré de la alianza que hice contigo cuando eras moza haré contigo una alianza eterna, para que te acuerdes y te sonrojes y no vuelvas a abrir la boca de vergüenza, cuando yo te perdone todo lo que hiciste."" Oráculo del Señor.

Salmo de hoy viernes.

Isaías 12.



"Tu ira ha pasado, oh Señor, y me has consolado". (R).
En verdad, Dios es mi salvación, confío, no temeré. Porque el Señor es mi fuerza, mi canción, se convirtió en mi salvador. Con alegría sacarás agua de los pozos de la salvación. (R).


¡Den gracias al Señor, alaben su nombre! ¡Dad a conocer a los pueblos sus poderosas obras! Declarad la grandeza de su nombre. (R).

Cantad un salmo al Señor, porque ha hecho obras gloriosas; ¡hacedlas conocer a toda la tierra! Pueblo de Sión, cantad y gritad de alegría, porque grande en medio de vosotros es el Santo de Israel. (R).

Aclamación del Evangelio de hoy.

"¡Aleluya, aleluya! Tus preceptos, oh Señor, son todos ellos seguros; se mantienen firmes por siempre y para siempre. ¡Aleluya!" (Cfr. Salmo 110,7.8).

Santo Evangelio de hoy - Mateo 19,3-12.

Evangelio de hoy Lectura del Santo Evangelio de hoy viernes 14 de agosto (Jesús habla sobre el matrimonio, el divorcio y el adulterio): "En aquel tiempo, Se acercaron a Jesús algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le dijeron: "¿Es lícito al hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?". El respondió: "¿No han leído ustedes que el Creador, desde el principio, los hizo varón y mujer; y que dijo: Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y los dos no serán sino una sola carne? De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido". Le replicaron: "Entonces, ¿por qué Moisés prescribió entregar una declaración de divorcio cuando uno se separa?". El les dijo: "Moisés les permitió divorciarse de su mujer, debido a la dureza del corazón de ustedes, pero al principio no era así. Por lo tanto, yo les digo: El que se divorcia de su mujer, a no ser en caso de unión ilegal, y se casa con otra, comete adulterio". Los discípulos le dijeron: "Si esta es la situación del hombre con respecto a su mujer, no conviene casarse". Y él les respondió: "No todos entienden este lenguaje, sino sólo aquellos a quienes se les ha concedido. En efecto, algunos no se casan, porque nacieron impotentes del seno de su madre; otros, porque fueron castrados por los hombres; y hay otros que decidieron no casarse a causa del Reino de los Cielos. El que pueda entender, que entienda". Palabra del Señor. 

Reflexión del Evangelio de hoy por el Papa Francisco.

"El matrimonio es indisoluble. No son dos sino una sola carne".

En la lectura del Evangelio de hoy, Jesús recuerda la plenitud de la armonía de la creación: "Desde el comienzo de la creación, Dios los hizo varón y mujer". Está claro, que Él no se equivoca, Él no busca hacer un buen papel delante de ellos: "Dios los hizo varón y mujer". E inmediatamente añade:

"Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su esposa; y la mujer dejará a su padre y a su madre y se unirá a su esposo, se sobreentiende, y los dos se harán una sola carne".

Esto es fuerte: "Una simbiosis, una carne sola, así siguen adelante: ya no son dos, sino una sola carne". Por lo tanto, que el hombre no separe lo que Dios ha unido. (...) Jesús responde desde la verdad aplastante, desde la verdad contundente, esta es la verdad, desde la plenitud, siempre...

(...) Sin embargo, Jesús es muy misericordioso, es tan grande que nunca, nunca, nunca cierra la puerta a los pecadores. Se comprende cuando les pregunta: "¿Qué les prescribió Moisés? ¿Qué les ordenó Moisés?". La respuesta es que Moisés permitió escribir un acta para el divorcio. Y es verdad, es verdad. Pero Jesús responde así:

"Teniendo en cuenta la dureza de sus corazones escribió para ustedes este precepto".

Aquí está la plenitud de la verdad, esa verdad fuerte, contundente, pero también la debilidad humana, la dureza del corazón. Y Moisés, el legislador, hizo esto, pero que las cosas queden claras: la verdad es una cosa y otra cosa es la dureza del corazón que es la condición pecadora de todos nosotros.

Por ello Jesús deja aquí la puerta abierta al perdón de Dios, pero en casa, a los discípulos, les repite la verdad: "Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio". Jesús lo dice claramente, sin giros de palabras: "Y si ella repudia a su esposo y se casa con otro, comete adulterio".

(...) Jesús, al recordar a Moisés, nos dice que está la dureza del corazón, está el pecado. Pero algo se puede hacer: el perdón, la comprensión, el acompañamiento, la integración, el discernimiento de estos casos. Con la consciencia de que la verdad nunca se vende, nunca.

(...) Nosotros debemos caminar con estas dos cosas que Jesús nos enseña: la verdad y la comprensión, sugirió Francisco. Y esto no se resuelve como una ecuación matemática, sino con la propia carne: es decir, yo cristiano ayudo a esa persona, a aquellos matrimonios que atraviesan una dificultad, que están heridos, en el camino de acercamiento a Dios.

Permanece el hecho que la verdad es aquella, pero esta es otra verdad: todos somos pecadores, en camino. Y siempre está este trabajo por hacer: cómo ayudar, cómo acompañar, pero también está cómo enseñar a aquellos que se quieren casar, cuál es la verdad sobre el matrimonio. (Homilía del Evangelio de hoy. Santa Marta, 20 de mayo de 2016).

Oración para el Evangelio de hoy.

Espíritu de Dios, ven y obra con tu poder en mi alma e ilumíname para no dejarme llevar por situaciones complicadas que quieran robarme la paz. Ven, Espíritu de poder y enciende en mí el fuego sagrado de tu amor para ser sanado de todo sentimiento negativo que me hace perder el equilibrio.

Líbrame de toda vanidad y del falso orgullo que hacen que me convierta en acusador y juez de los demás ganándome el desprecio de muchos. Ven Señor, derrota con tu poder todo sentimiento hostil que habite en mi corazón. Quiero desechar todo deseo malsano que me separa de Ti.

Ayúdame a reconocer el verdadero valor de tus Sacramentos, en especial el del Matrimonio construido sobre Ti, que es indisoluble y reflejo de tu unidad y de tu bondad. Que tantas familias que hoy se encuentran separadas, puedan encontrar en Ti el consuelo en medio de la prueba y fortaleza en medio de su debilidad.

Ayúdame a vivir mi vocación siempre llevada de la mano de tus enseñanzas y en tu dirección. Sólo Tú puedes dirigir con precisión el rumbo de mi vida. Te entrego todo de mí, mis sueños, mi cónyuge, mis hijos. Bendícelos y junto con María, dame la fuerza para nunca sucumbir en la adversidad. Amén.

Propósito para hoy.

Dios está allí escuchando nuestros ruegos en la necesidad; pero hay que estar consciente de que hay algunas razones bíblicas por las que Dios no escucha nuestra oración. Estúdialas y cuida que nunca caigas en esa condición.