LA VIRGEN DEL ROSARIO, PATRONA DE LA CIUDAD (Día II)

Se ha dicho sin base documental que en 1821 los próceres de la Independencia al mando del bethlemita Fray Juan de la Concepción juraron la libertad de Guatemala ante la Virgen del Rosario. Esto no es posible, pues la conjura de Belén fue en 1813 y al año siguiente este bethlemita fue condenado a la horca. Incluso es poco probable que llamándose "de la Concepción" promoviera otra advocación mariana. Por otro lado, los frailes dominicos (con todo y el Arzobispo, que era de dicha orden) estaban en contra de la Independencia.

Curiosamente, con el traslado de la capital, el Ayuntamiento dejó de celebrar a la Virgen del Rosario, pero reconocía su patronazgo y asistía a su festividad. El dominico Fray Ramón Casaus y Torres, Arzobispo de Guatemala y Metropolitano de Centro América, quién reconoció en 1821 el reinado de la Inmaculada sobre la Guatemala Independiente, en 1824 ordenó al Ayuntamiento asistir a Santo Domingo a la festividad la Virgen, debido al juramento de 1651. Con ello, el Arzobispo reiteró a ella el título de Patrona de la Ciudad.

En 1829 las tropas liberales con el General Francisco Morazán al frente, invadieron la capital de Guatemala y saquearon el Templo de San Francisco. Para evitar que la "Patrona de la Ciudad y Abogada para los temblores" fuese convertida en cañón, como ocurrió con otros objetos religiosos, Fray Ramón Casaus escondió la histórica imagen de la Virgen del Rosario y la monumental custodia de los dominicos. La imagen de la Virgen quedó oculta por un velo y solo se le descubría en las grandes solemnidades.

Investigación y fotografía:
Don José Barillas, Pbro.

JESÚS RADIO GT.