La solemnidad de Corpus en el pueblo de Mixco era toda una fiesta y se celebraba el jueves de Corpus con una procesión no muy larga por la calle Real y la Calle Santo Domingo.



Se adornaba con alfombras de pino y flores, bellos altares realizados por el maestro Ramiro Araujo con 4 descansos. En la fotografía de 1910 podemos observar que existía una capilla poza y que se perdió con el terremoto 1917-18, ubicada a un costado de la municipalidad.




Pegado al hoy banco Industrial, y al finalizar la procesión se otorgaba un vaso de horchata. Posteriormente se implementó la octava de Corpus y se visitaba los barrios antiguos de Mixco.




Por la tarde, y casi siempre llovía, por eso se arruinó el palio y la capa pluvial, en tiempos del Pbro. Adrián Martínez, que iba preparado con botas de hule por las correntada en las calles que no tenían adoquín sino talpetate.