Hoy rendimos homenaje al Obispo Fray Gómez Fernández de Córdoba y al Presbítero Don Felipe Ruiz del Corral. Por ellos la Iglesia de Guatemala celebró desde finales del siglo XVI cada 18 de agosto la Coronación de Nuestra Señora antes que este misterio ocupara un lugar en la liturgia de la Iglesia Universal. En gratitud a ellos, celebramos este legado tan grande con el "Saludo de San Francisco de Asís a la Bienaventurada Virgen María":

Salve, Señora, Santa Reina,
Santa Madre de Dios María,
que eres Virgen hecha Iglesia
y elegida por el Santísimo Padre del cielo,
consagrada por Él con su Santísimo Hijo amado
y el Espíritu Santo Paráclito,
en la que estuvo y está toda la plenitud de la gracia y todo bien.

Salve, palacio suyo; salve, tienda suya;
salve, casa suya; salve, vestidura suya;
salve, sierva suya; salve, madre suya,
y todas vosotras, virtudes santas,
que por la gracia y la iluminación del Espíritu Santo
sois infundidas en el corazón de los fieles,
para que de infieles se vuelvan fieles a Dios.