En una Santa Misa el 30 de agosto de 1654 en el Templo de San Francisco El Grande, en la hoy Antigua Guatemala, tuvo lugar el juramento y voto de sangre en defensa del misterio de la Inmaculada Concepción, Patrona de la Capitanía General del Reino de Guatemala. La devoción mariana de los evangelizadores y evagelizados hizo que la Capitanía General con sede en la Ciudad de Guatemala, colocara por propia a la Patrona de la Corona Española.

Ante una imagen de Santiago y en manos del Ilustrísimo Don Tomás Díaz del Castillo, Chantre de la Catedral y Deán electo, las autoridades de la Ciudad y del Reino con juramento y voto declararon defender la Limpia Concepción de María, "deseando hacer a la Santísima Virgen, Emperatriz del Cielo, Madre de Dios, agradable servicio y animar con nuestro ejemplo a su mayor devoción y veneración los ánimos de los naturales y habladores de este Nuevo Mundo..."

La imagen de Santiago nos recuerda el patronazgo titular de este Santo Apóstol sobre la Iglesia de Guatemala, la cual en aquellos años era toda una sola Diócesis y sufragánea de la Arquidiócesis de México. Debido a la sede vacante, el voto lo recibió el Deán del Cabildo Eclesiástico, pues en aquel tiempo los deanes eran los presidentes de la Cofradía de la Limpia Concepción del Templo de San Francisco y por ello, responsables de estos festejos.

Un día después, en Cabildo Extraordinario en la Sala del Definitorio del Convento de San Francisco El Grande, el Ayuntamiento juró y votó en manos de Fray Alonso de Maldonado, Guardián del Convento y Padre de la Provincia. El Santo Hermano Pedro, quien cada año juraba la defensa de este misterio de fe, se unió a esta declaración en favor de la Inmaculada Concepción, "escogida para Madre suya y para Reina y Señora nuestra y de todo lo creado..."

El Escribano Público Luis Andino confirmó la validez del juramento y voto para toda la Capitanía al anotar que "notorio sea a todos, no solamente a los presentes sino a los ausentes y venideros vecinos moradores, de esta ciudad y de sus provincias, y a todos los fieles cristianos, la muy noble y leal Ciudad de Santiago de los Caballeros de las Provincias de Guatemala, cabeza de las del distrito, de la Real Audiencia y Cancillería que en ella reside..."

Robert M. Carmack comentando al Cronista Francisco Antonio de Fuentes, anota que la frase "esta Ciudad de Goathemala, cabeza y corte de todo su dilatado, maravilloso Reino..." se usaba para expresar que desde allí se gobernaba la Capitanía General. Además de jurar la defensa de un misterio de fe, fue también la confirmación para perpetua memoria del patronazgo nacional y centroamericano de esta advocación mariana, tal como se evidencia en el acta:

"Habiendo tratado la conveniencia y pública utilidad de hacer alguna singular demostración en culto y reconocimiento de la Inmaculada Concepción de la Virgen Santísima Señora Nuestra en razón que todos en esta república se han señalado en significaciones de su piadoso celo... que por sus intercesiones han alcanzado de Dios Nuestro Señor con varias calamidades que han padecido en esta ciudad, y ser su Patrona..."

El voto de 1654 alude al ya realizado en 1617 cuando se declaró a la Inmaculada "Patrona Tutelar de la Ciudad" y a la cédula real de 1640 cuando el Emperador Felipe IV la declaró "Patrona Principal de la Ciudad". Este voto de sangre nos deja claro que los patronos principales de la Ciudad también lo eran de la Provincia y del Reino, de manera que al dar el nombre de Asunción a la nueva capital, los otros patronazgos continuaron sobre el Reino.

Este voto de 1654 fue recordado en 1879 al festejar el XXV Aniversario de la Definición Dogmática, expresando que Guatemala juró a la Inmaculada Concepción por su Primera y Principal Patrona. Esto no es de extrañar, pues cuando era laico, el Pbro. Ricardo Casanova escribió el Prólogo del libro "Los Nazarenos", donde José Milla narra que en San Francisco El Grande, el Reino juró "a capa y espada" la defensa de la Inmaculada Concepción.

En agosto de 1954, se realiza un nuevo juramento y fue colocado en un papel dentro de la imagen de la Inmaculada del Templo de San Francisco: "Que tú, Reina del cielo, nos bendigas siempre, ahora y en la hora de nuestra muerte... Carlos Castillo Armas y a todos los hombres que nos libertaron de la maldición del comunismo. Que la gracia divina sea derramada a todos tus hijos de este Nuevo Mundo en el día glorioso de tu Coronación..."

Las palabras "Reina del Cielo" y "Nuevo Mundo" aluden al voto de 1654, pero también a la celebración de la Realeza de María instituida en por el Venerable Pío XII en 1954. Si bien, el patronazgo lo ostenta la advocación y no una imagen específica, también está claro que en 1954 Guatemala realizó la coronación pontificia de una imagen de su Patrona, siendo incluso la corona entregada por la Primera Dama de la Nación a Mons. Mariano Rossell Arellano.

En el año 2009, con motivo de los 800 Años de la Orden Franciscana y 355 del voto de sangre, se renovaron los votos de 1640 y 1654 según consta en los documentos entregados por la Municipalidad de La Antigua Guatemala al Templo de San Francisco de la capital. Esto nos indica que aún hoy hay conciencia en la población que la Inmaculada Concepción es Patrona Principal de la República de Guatemala y de Centro América.

Redacción e investigación:
Don José Barillas, Pbro.

Fuentes consultadas:

Academia de Geografía e Historia. (2013) "Anales de Geografía e Historia de Guatemala" Ensayo: Una Carta para la Virgen de los Reyes. Lic. Luis Manuel Muñoz Lemus. Guatemala.

Archivo General de Centro América. "Colección de acuerdos, bandos y providencias gubernativas de observancia general. Fragmentos recogidos en el arreglo general del Archivo del Supremo Gobierno del Antiguo Reino de Guatemala". Desde 1654 hasta 1759. Sobre el voto y juramento de la Limpia Concepción de la Virgen Nuestra Señora, Reina de los Ángeles. Firma Don Diego de Escobar.

Arzobispado de Guatemala. (1879)
"Aniversario XXV de la Definición Dogmática de la Inmaculada Concepción de María celebrado en la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de Santiago de Guatemala en los días 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14 y 15 de diciembre de 1879". Guatemala. Se imprime por disposición del Muy Ilustre Señor Gobernador de la Mitra del Arzobispado de Guatemala, Pbro. Don Juan Bautista Raull y Bertrán. Imprenta Taracena e hijos. C. del Carmen.

Carmack, Robert. M. (1993) "Historia General de Centroamérica". Madrid. Sociedad Estatal Quinto Centenario. Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales. Ediciones Siruela, S. A.

García Bauer, José. (1954) "El Imparcial. La Inmaculada Virgen-Madre en nuestra Franciscana Historia". Guatemala. 4 de diciembre.

Milla y Vidaurre, José. (1961) "Los Nazarenos". Prólogo del Lic. Ricardo Casanova y Estrada. Tomo I. Editorial Ministerio de Educación Pública. Edición 5. Prólogo del Lic. Ricardo Casanova y Estrada.

Pío XII, Papa. (1954) Carta Encíclica "Ad Caeli Reginam". Sobre la realeza de la Santísima Virgen María y la institución de su fiesta. Roma, 11 de octubre.