Como ciudadanos, en septiembre rendimos homenaje a los símbolos patrios que identifican a Guatemala. Por tanto, como católicos debemos rendir una profunda veneración al nacimiento de la Virgen María. Siendo la Inmaculada la Patrona de la República y símbolo no sólo de la fe sino de la cultura, historia y progreso de la patria, se debe celebrar nueve meses después la Natividad de aquella que fue concebida sin pecado.

El primer edificio destinado al culto cristiano en Guatemala y la actual Centro América, es una ermita de 1524 en Salcajá, Quetzaltenango, construida en honor a la Inmaculada Concepción. Esta Ermita fue llamada "La Conquistadora" debido a un tríptico de la Virgen que el ejército español ondeaba como estandarte y que dejó allí para veneración en la Ermita. De esta manera, la Inmaculada se convirtió en la primera bandera de Guatemala.

En 1617 la Diócesis de Guatemala inició el rezado de la Inmaculada y las fogatas para iluminar la procesión dieron paso a la tradicional "quema del diablo". En 1654 se dispuso que por haberse jurado a la Inmaculada como Patrona de Guatemala, en diciembre hubiesen fiestas populares en el atrio de San Francisco El Grande, razón por la cual los gremios de cereros, confiteros y coheteros juraron defender el reinado de la Purísima sobre la nación.

El fervor por defender a la Toda Pura dio lugar al progreso tecnológico en el Reino, pues en 1660 Fray Payo Enríquez de Rivera, X Obispo de Guatemala, mandó a traer de México la primera imprenta y al impresor José de Pineda Ibarra para publicar su obra manuscrita "Explicatio Apologética", tesis en la que exponía el misterio de la Inmaculada Concepción. La Ciudad de Guatemala pasó a ser la cuarta en América Española en poseer imprenta.

En 1739 la Universidad de San Carlos de Guatemala juró defender la Limpia Concepción, declarándola su Patrona, comprometiéndose a asistir todos los años el 8 de diciembre a la misa en el Templo de San Francisco. En 1760 el Papa Clemente XIII proclamó para perpetua memoria a la Inmaculada "Principal y Universal Patrona y Abogada de los Reinos de España e Indias". Guatemala, fue uno de los grandes precursores de este título.

En 1821 bajo el báculo arzobispal del dominico Fray Ramón Casaus y Torres, los próceres de la Independencia liderados por el Venerable Cabildo Eclesiástico y los Reverendos Padres Franciscanos juraron a la Inmaculada como Patrona de Guatemala Independiente. El Primer Presidente de la Federación, Manuel José Arce, adoptó como bandera centroamericana el diseño celeste, blanco y celeste de la bandera de Argentina, en honor a la Inmaculada.

En 1847 la República fue erigida bajo el patronazgo de la Virgen Concebida por el General Rafael Carrera, su fundador y primer Presidente, en cuyo gobierno se entonaba la "Salve Regina" como Himno Nacional, se decretó como día festivo en todo el país el 8 de diciembre (fecha que pasó a ser el "Día Clásico de Guatemala"), se consagró el Templo de San Francisco y se festejo en la Catedral la definición dogmática de la Inmaculada Concepción.

En 1871 con la Reforma Liberal surgió un nuevo diseño de la bandera nacional, retomando los colores concepcionistas de la bandera centroamericana, aunque ahora con franjas verticales. Luego de la separación hostil  entre los liberales y la Iglesia, por intercesión de la Virgen Purísima, el Arzobispo Don Ricardo Casanova retornó del exilio e inició un proceso de reconciliación entre el Gobierno Liberal y la Arquidiócesis de Guatemala.

Ya en el siglo XX, la devoción a la Inmaculada en el Templo de San Francisco se convirtió en el punto clave para la caída de los gobiernos de Manuel Estrada Cabrera, Jorge Ubico y Jacobo Arbenz. La coronación pontificia de la Inmaculada de los franciscanos en 1954 sirvió para renovar la consagración de Guatemala a su Patrona, voto que también se renovó ante ella en 1983, rogando por el cese del Enfrentamiento Armado Interno.

Luego de padecer bajo el azote liberal y la amenaza comunista, surgió en 1985 la actual Constitución Política de la República, la cual por influencia del Diputado José Francisco García Bauer (devoto de la Inmaculada), inicia "invocando el nombre de Dios", y en sus artículos se defiende la vida humana desde la concepción, la libertad de culto, la personalidad jurídica de la Iglesia Católica y el matrimonio entre varón y mujer.

En la actualidad, la Iglesia, velando por la conservación de la memoria histórica, ha conseguido que se reconozcan sus aportes a la sociedad, por ejemplo con la declaración del Año Mariano de 1990 realizada por el Congreso, la entrega de la Orden del Quetzal a los Franciscanos y el decreto de Patrimonio Cultural Intangible para proteger el rezado más antiguo de América, todo ello vinculado a la advocación de la Inmaculada Concepción.

Definitivamente, la Virgen Inmaculada ha marcado para Guatemala sus primeros casi 300 años bajo el dominio español y luego los 200 años de su vida independiente. Ignorar o desvalorizar esta realidad, sería alterar toda la historia de la nación. Debemos vivir orgullosos de nuestra Patrona como nuestros antepasados, quienes se saludaban diciendo: ¡Ave María! ¡Sin pecado concebida!

Investigación y redacción:
Don José Barillas Pbro.

Fuentes consultadas:

Archivo General de Centron América.

Arzú y Romá, Pbro. Salvador. (1897) "La Fe". Guatemala.

Clemente XIII, Papa. (1760) Breve Pontificio "Quantum Ornamenti," por el que se declara a la Inmaculada Concepción, Principal y Universal Patrona y Abogada de los Reinos de España e Indias.

"Constitución Política de la República de Guatemala" (1985) Reformada por Consulta Popular, Acuerdo Legislativo 18-93. Guatemala.

El Imparcial. Guatemala, 5 de diciembre de 1954.

El Imparcial. Guatemala 7 de diciembre de 1983.

García Bauer, José Francisco. (1954) "Vísperas de un Centenario. La Inmaculada Virgen-Madre en nuestra Franciscana Historia". Guatemala.

Martínez, Brenda. (2012) Sin pecado concebida". Prensa Libre. Guatemala, 6 de diciembre.

Mejía Ruiz, J. Gonzalo. (1979) "Las imágenes de la Inmaculada Concepción del Templo de San Francisco de la Ciudad de Guatemala". Guatemala.

Valladares Rubio, Manuel. (1971) "Sucesos precursores de la Independencia". Guatemala. Colección Sesquicentenario. Editorial del Ejército.

Fotografía: Enrique Alfaro.